Ajusta el cálculo a cómo utilizas el aparato
La calculadora empieza con una potencia de 2000 W, pero puedes cambiarla para estudiar otra carga. Introduce las horas diarias de uso, el precio de la energía en euros por kWh y los días que lo utilizarías cada mes. El resultado muestra energía y coste diarios, coste mensual y una proyección para los meses que elijas.
El precio inicial es un ejemplo editable. Copia el dato aplicable de tu contrato o factura y comprueba si incluye los impuestos que quieres considerar. Si pagas una tarifa distinta por periodos, calcula cada periodo por separado. Una media sirve para orientarte cuando conoces cómo se distribuye tu consumo, pero no sustituye las condiciones de tu contrato.
Qué significa el porcentaje de funcionamiento
Un aparato encendido puede no consumir su potencia nominal todo el tiempo. Un termostato puede desconectar una resistencia mientras mantiene un ventilador en marcha. El porcentaje permite aproximar cuánto tiempo está activa la carga principal. Al 100 % se calcula funcionamiento continuo; al 50 %, la mitad de la energía de ese escenario.
Úsalo como ajuste de escenario, no como dato medido. Un termostato no implica siempre un cincuenta por ciento: depende de la temperatura, las pérdidas y la consigna. Si no tienes información, el escenario al cien por cien permite entender el coste de esa potencia sostenida. Para una medición, usa equipo adecuado y las instrucciones del fabricante.
Ejemplo que puedes comprobar
Con 2000 W, tres horas al día, 0,20 €/kWh, treinta días y funcionamiento completo, el cálculo da 6 kWh diarios, 1,20 € al día y 36 € al mes. Si mantienes los otros valores y reduces el funcionamiento al cincuenta por ciento, resultan 3 kWh diarios y 18 € mensuales. Son consecuencias de la fórmula, no una promesa de consumo de un modelo concreto.
Para una temporada de cuatro meses, ese primer escenario suma 144 € de energía. La proyección anual de la herramienta utiliza los meses que indiques: no supone que un calefactor de invierno funcione todo el año. El cálculo tampoco distribuye automáticamente tus horas entre días laborables y fines de semana; puedes calcular ambos grupos y sumarlos.
Cómo interpretar una comparación
Prueba primero un cambio cada vez: horas, precio o porcentaje. Así verás qué variable explica el resultado. Después compara opciones que resuelvan la misma tarea. Bajar la potencia puede alargar el tiempo necesario, por lo que no siempre reduce la energía total en la proporción que imaginas.
El resultado excluye conceptos que no se derivan directamente del uso, como el término fijo de potencia o el alquiler de un equipo de medida. Si has introducido un precio con impuestos incluidos, no vuelvas a sumarlos. Antes de tomar una decisión de compra, combina los números con seguridad, capacidad y uso real. Puedes imprimir el resultado para conservar los datos de entrada y repetir el cálculo si cambia tu contrato.